A las 6 y pico |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Goreño. 04/10/2005INCONGRUENCIAS Se suele decir que del amor al odio sólo hay un paso. Y yo digo que del despilfarro a la austeridad sólo basta con un traspié en la economía de un país, de un pueblo o de una familia. Sí, ya sé que habrá quien esté pensando que ando divagando por los “Cerros de Úbeda”. Pero a lo que iba.Cuando parece ser que todo el mundo se lamenta de todo, hemos pasado de la cultura del botijo y el porrón con tintorro y gaseosa, a la incultura del botellón, del cubata, y de otras bebidas blancas de alto contenido en alcohol. Ya ha quedado atrás la España de la palangana y el chapuzón en el río o la ducha, para pasar al baño con jabones y perfumes exóticos, y harto seguido, al jacuzzi e hidromasaje. Pero como eso ya se ha quedado corto (no importa la distancia), ya se vuela a regiones caribeñas u otros mares, hasta ahora desconocidos para la gran mayoría de la gente, buscando las playas cálidas de arenas blancas. Ha pasado a la historia la España de la bicicleta y el utilitario, para dar paso a “la” moto y al coche de gran cilindrada, y pese a que hacen más camino en menos tiempo, nos encontramos con que los atascos en las carreteras y ciudades, les obliga con frecuencia a caminar a paso de buey. Hemos pasado de la tortilla de patatas, suculenta y dialogada, compartida el fin de semana bajo un árbol, para introducirnos en el restaurante, en la hamburguesería o el hostal, donde la palabra se enmudece y toma protagonismo el ruido de los parlantes y el vocerío de la masa. Ya toman parte del reino de la nostalgia los guateques entre amigos, con la gramola o el tocadiscos, para adentrarnos en el oscuro mundo de las discotecas, con sus medios más sofisticados de luz, sonido e imagen, y donde nos podemos encontrar con el mismo diablo en forma de drogas y alcohol ¿Pero el ciudadano disfruta realmente gastando lo que no tiene, cuando los avisos de pagos y números rojos en la cuenta corriente es la antítesis de la felicidad? Como se puede comprobar, sí que disfruta, porque la sociedad moderna no sufre por lo que gasta, aunque sea hipotecado, sino por lo que no tiene para gastar. La ley de oferta y demanda del mercado, bajo mensajes subliminales y engañosos, invitan al ciudadano a volverse los bolsillos del revés nada más pone los pies en la calle. Otra cosa es pasar de largo y no caer en la tentación, pero ahí tiene su parcela de poder la voluntad, una virtud en desudo, cuando no desconocida, en estos tiempos que corren. 19/09/2005LA NUEVA SOCIEDAD ( Una de política) Es cierto que el discurso de las políticas conservadoras, sin abandonar su fundamento doctrinario, se han visto obligadas por mor de las reglas que impone la democracia a alejarse de sus postulados cafres de señores y siervos, logrando así situarse en la posición de lo que llaman “centro”, sin dejar por eso de representar y colaborar con el poder económico, lo cual no viene a ser otra cosa que la implantación de un sistema consumista abanderado por dichas políticas y por el gran capital. Es decir, las directrices que rigen a cualquier entidad política basada en esa filosofía, está enfocada pensando siempre en complacer a los ricos, mientras que a las clases bajas las confunde y divide recurriendo al fogonazo subliminal de la trampa y la demagogia, hasta el punto que la misma clase trabajadora ha terminado por asumirlo como algo normal. Entre tanto, las izquierdas parecen estar maniatadas o desarrollan con cierto complejo sus programas encaminados a despertar la conciencia del trabajador. También los sindicatos, al socaire de concubinatos amorosos con la patronal y los gobiernos de turno, han bajado su nivel de presión social y han puesto sordina a sus demandas. Por otro lado, ningún organismo oficial internacional se implica seriamente para corregir los atropellos sociales que se vienen produciendo en el mundo, y potenciar así los más elementales derechos del ser humano; entre otras razones, porque ya se han encargado los países más ricos de impedir que éstos organismos (entre ellos la ONU) tengan poder ejecutivo. Las izquierdas de todo el mundo, lejos de unificarse en la lucha sin fisuras para seguir ahondando en sus reivindicaciones se han fragmentado, cuando no derechizado, dando paso a una política cargada de ambigüedad que, no pocas veces, viene a representar la afrenta de sus propias siglas. Así pues, con la democracia y el progreso hemos conseguido que las derechas asuman conductas más civilizadas, aunque no por eso menos interesadas y cavernarias. Pero es que las izquierdas, a la hora de hacer política, en cuanto a justicia social se refiere, ya no tienen como referente a las clases más desfavorecidas, ni tampoco hacen políticas basadas en esa filosofía, sino que piensan, se comportan y actúan, llevados por la corriente que las derechas han terminado por imponer en el mundo.Goreño 08/07/2005LA MORDIDA DE LO AUSENTE A susurrar las musas madrugarondejando en cada verso una sonrisa. -¿Es gozoso, es dolor, es una brisa, decir lo que se siente? -preguntaron. -Si el recuerdo de amor está presente, beberlo y degustarlo -les contesto, es soñar, es prisión, es sufrimiento, es sentir la mordida de lo ausente. Si amarte hasta morir yo no he podido, concédeme el placer de conocerte, pues siento el vacío del que no tiene la imprudencia, el arrojo del bandido, el celo, la ceguera del amante y el cimiento que todo lo sostiene. 28/06/2005ERAN OTROS TIEMPOS Aunque parezca mentira, estas cosas ocurrían no ha muchos años, especialmente en el medio rural, pues viajar en tren para mucha gente era una utopía muy distante para las clases bajas, lo que venía a reducir el ámbito de conocimientos y experiencia de mucha gente. Por dicha razón, cuando un hombre de pueblo llegaba a la ciudad, inclusive a la capital de su misma provincia, iba dejando una estela de equívocos y desatinos que llamaban la atención; de ahí que el sainete y la comedia sacaran durante muchos años un sustancioso provecho del llamado cateto, lo que cual no significaba que el susodicho cateto fuera imbécil, pues en otros aspectos de la vida podía dejar asombrados y dar lecciones a muchos listillos de la capital. En esta ocasión, resulta que el día que se fue a hacer el servicio militar un mozo, pues no había salido nunca de su cortijo, representó para él y para toda su familia poco menos que un duelo. Todos lloraban a lágrima viva la ausencia de su hijo y hermano, temiendo por lo que le pudiera pasar en un mundo desconocido para ellos. No obstante la madre, tragándose las lágrimas, en el último abrazo de despedida le pidió a su hijo que tan pronto como pudiera se hiciera un retrato y se lo mandara para ver cómo le quedaba el traje de militar. El hijo se lo prometió cruzando los dedos en señal de juramento. Efectivamente, tan pronto como tuvo permiso para salir del cuartel, andando el mozo por una de las plazas de la ciudad, vio un rótulo en una puerta que decía: "Retrete". Enseguida se acordó de lo que le había prometido a su madre, y pensando que había llegado el momento de complacerla, entró y le preguntó a la encargada: -Oiga, buena mujer, ¿dónde me puedo hacer un retrato? Sospechando la buena mujer que quería hacer sus necesidades fisiológicas, pero dicho en términos metafóricos, o tal vez con pitorreo, le contestó: -¡Ahí dentro, pero no te olvides de tirar de la cadena! El mozo entró, se colocó el gorro en la posición más correcta y se acicaló sus pobladas cejas para favorecer su imagen. Y después de quedarse quieto durante un minuto frente al retrete, tiró de la cadena, pero viendo que los retratos no salían por ninguna parte, dirigiéndose nuevamente a la encargada, la interpeló diciendo: ¡Señora, lo he intentado varias veces pero no sale nada! -Pues lo siento, joven, pero yo no tengo ningún sedante para el estreñimiento. Así que te tomas un purgante y ya verás como sale. 19/06/2005TRAGEDIA SIN CULPABLE (Sucedió el domingo) -Cariño, me voy a cenar esta noche con los amigos.-¿Con las amigos? -Sí, con las amigos, celebramos el cumpleaños de Mario. -Me parece bien, pero me creo con el derecho a saber, previamente, cuándo te vas y con quién vas, si no te importa. No es justo que me entere cinco minutos antes de tus cenas y compromisos, o supuestos compromisos. -Voy con los amigos, cariño, con los amigos. -Pero sucede que yo también tengo concertada esta noche una cena con las amigas, cariño, con las amigas. -Tendrás que suspenderla, yo tampoco tenía conocimiento de tu compromiso, y un cumpleaños no se puede aplazar. -Pongámonos de acuerdo y veamos quien se queda al cuidado de los niños. ¿Te parece bien? -Me parece bien si te quedas tú, los amigos me esperan. -Esto no puede quedar así, te lo advierto: si te vas esta noche dándome la espalda, cuando vuelvas, todo será humo, y no quedará ni señal de nuestro compromiso. -¿Es una amenaza? -Míralo como quieras, pero el contenido de mis palabras no deja lugar a dudas. Se observa la falta de voluntad de acuerdo, la trasgresión de la libertad, la imposición del yo, el fracaso inminente. El marido vuelve a otra mañana y su mujer no se encuentra en casa: ha desaparecido, llevándose con ella sus dos hijos de corta edad. Empieza para la pareja un vía crucis de sufrimiento, de huída y persecución que puede tener desastrosas consecuencias, especialmente para los hijos. Y si apelemos al sentido común, veremos que por una cena se prende fuego a la estructura de un edificio que prometía ser la sede de la felicidad y el joyero de un juramento de amor eterno, “hasta que la muerte nos separe”. ¿Por qué cuando la responsabilidad suele ser más apremiante es cuando se hace dejación de ella y recurrimos a la bravuconada, tratando de demostrar al otro quién lleva los pantalones? La libertad tutelada, la libertad juiciosamente convenida y acorde con las exigencias de cada momento, nos puede llevar a descubrir nuevos valores en el matrimonio; mientras que si la ejerce cada cual a su libre albedrío, podemos terminar siendo esclavos de nuestras propias sospechas y, entonces, dejaremos de ser libres. 12/06/2005HACIENDA EN RUINAS ¿Por qué no vienes, Jesús,y da un repaso a tu hacienda? La casa ya está en ruinas, las almas tienen goteras, y los corazones todos se han revestido de chapa de doble hoja de acero, para protegerse raudos del llanto y dolor ajenos. En el jardín no hay rosales, y las flores que eclosionan para mayo engalanar, son incoloras y mustias que dan tristeza y pesar. Sólo las hiedras perduran agarrándose a los muros en un abrazo letal. Y la grama en los bancales no deja crecer el trigo, absorbiendo sus raíces los manantiales nutrientes, sin que aquél pueda espigar y dar su fruto debido. En los campos, la amapola, sensible, fresca y erguida, tampoco es amiga fiel del trigo de rubia espiga, cuando en noble competencia, siempre siguieron con celo su carrera al infinito mirando siempre hacia el cielo. La flora y fauna están muertas, el aire está corrompido, y la voluntad del hombre se enardece y se cultiva hasta hacer de su sapiencia un cementerio de vida. ¡Si Tú no vienes, Jesús, y no nos muestras tu herida, no habrá nadie que se crea que una lanza en tu costado fue capaz de transformar una sociedad perdida! 08/06/2005DE ESCLAVA A SEÑORA Sortilegio de estrellas, música y luces,Dios se recreó en mi santa Andalucía, alumbrando el sendero a los andaluces para que no erraran en la travesía que el destino cruel les había marcado, viendo en cada paso su filosofía, confundiendo el llanto sordo y descarnado, con jarana, fiesta, cante y alegría. Ya no me confunden tus guitarras, ni tu cante el corazón me desespera, ni al oírte las entrañas me desgarras; porque de humillada, oprimida y postrera, en tu duro caminar hacia el progreso, has pasado a ser bella, digna y puntera siendo remozada y sin perder por eso tu gracia personal y belleza austera que despierta pasión, gozo y embeleso. Ya sabes reír sin quiebros ni quejidos, y cuando suspiras, lo haces dignamente: la copla no es el motor de tus latidos que te han hecho famosa, muy vagamente, con el sello grotesco de Andalucía; porque tu talento, parco y brillante, sólo Dios y tus hijos lo conocían, cuando el poderoso no quiso escucharte y tus deudos de cuna no te veían. Goreño 29/05/2005MORIR PARA APRENDER Después de una noche larga y tenebrosa, he despertado sudando. Una pesadilla me ha condenado a vivir la realidad que siempre me ha producido escalofríos nada más pensarlo. Y no es otra que la pérdida de la mujer que me presta el aire que respiro y la sangre que mueve mis órganos vitales. Ella es también el sol que me alumbra y el oxígeno de mi vida. Sin ella no podría vivir. Pero esta noche la he visto morir y, por ende, también he presenciado mi propia muerte. Es una sensación extraña, inexplicable. Sin embargo, he tenido que morir para saber el favor que me brinda la vida al oír el arrullo de la boca que me nutre, y sentir la blanca mano que se posa en mi frente cuando la fiebre descarga sobre mi cabeza toda la furia de su maldad. He comprendido lo hermoso que es dormir acurrucado y arropado en los brazos aterciopelados del amor, sin aristas, sin aguijones de traición. Ahora, cuando he vuelto a la vida, tengo miedo, tengo miedo a desviarme del camino que me conduzca al paraíso donde se cultiva y florece el amor. 22/05/2005CONFESIONES DE MI ABUELO Cuando me miro al espejopienso que debo estar loco, porque al asomar la gaita parece que mira otro. De las orejas me salen cuatro cerdas y un mechón, que más parecen el rabo o el hocico de un lirón. Las narices, igualmente, son más anchas y peludas, con dos túneles y puente que cabe el Templo de Judas. Dos ojillos lagrimosos raramente puedo ver, que se hacen revoltosos cuando ven a una mujer. Mi cabeza es un melón encima de un trasto viejo, con pelusa de ratón o pelambre de conejo. Por mi rostro van canales como los cauces de un río, pero como “secanales”, porque el agua se ha “perdío”. No entiendo cuando se dice que la vejez es hermosa, porque es como decir que la adelfa huele a rosa. Arrugas, manchas y bultos en tu cara se recrean, sin mencionar los defectos que en el cuerpo te sablean. Pensando que el viejo es sabio ¡no me vengas con sermones!; porque muchos confundimos los garbanzos con melones. Si luces boca sin dientes, tu lengua se balancea como medusa batiente movida por la marea. ¡Qué asco llegar a viejo!, se te amontona el tocino, se te engurruñe el pellejo y andas como un cochino. 06/05/2005AMOR Y VIDA Si observo las leyes de la razón,mil motivos tengo para olvidarte. Y sólo una razón para quererte si escucho las reglas del corazón. Dícese del amor que es generoso, sensible, desprendido y confiado, alborada en la noche y canto osado mientras navega en verso misterioso. Sólo tengo una razón, sí, sólo una razón que me arrastra y me cautiva, una razón que ensombrece una y mil razones poderosas sin fortuna. Pues amar rejuvenece, es la vida sobre lecho blanco, dulce y sutil. Cayetano Bretones - Goreño 01/05/2005QUIMERA Cual si al verte mi boca enmudeciera, mi abierta herida grita y escarnece, y llora hasta el dolor y se estremece. Pues amarte muriendo no quisiera. Tropezarme contigo es mi ceguera, olvidarte, mi luto, mi tormento, quererte, mi dolor y sufrimiento. ¿Qué hacer para salir de esta quimera? No quisiera soñar, si al despertar, perdido en las tinieblas del recuerdo, naufragando en mis mares de dolor, te encontrara intentando rescatar mi grito herido, loco, pero cuerdo, embarcada en la nave del amor. Goreño 25/04/2005FÁBULA - 3 FÁBULA -3En la amplia casona, de estilo arquitectónico puramente árabe, una pareja de gatos patrulla por la casa para poner a raya a los ratones, los cuales atienden a los nombres de Alfredo y Regalón. El primero es torpe y confiado, pero obstinado y glotón. Todos los trancazos que se reparten en la casa se los lleva él: raramente percibe el peligro cuando se aproxima, y siempre se ve envuelto en todos los problemas que acontecen a su alrededor. Sin embargo, Regalón, es inteligente, ladino, astuto y marrullero, pero, perseverante, hasta tanto no consigue lo que se propone; aunque para ello tenga que recurrir a las traiciones y argucias más insospechadas. Todas sus travesuras las hace siempre con la mayor astucia para no ser visto y desapareciendo al instante, dejando al frente de sus tropelías al inocente Alfredo, que suele ser quien carga siempre con la responsabilidad de sus travesuras y maldades. Yo he visto a Regalón hacer una extraña acrobacia para saltar a las barras que penden del techo donde están colgados los embutidos. Pero como yo soy un gorrión, es evidente que no podía decir a nadie quién era el autor de semejante travesura, por lo que las sospechas muchas veces recaían sobre nosotros, y Tino nos acusaba injustamente de pájaros carpinteros y dañinos, pues era impensable que un gato pudiera llegar hasta allí. Por fin, al observar que algunos embutidos iban disminuyendo de tamaño más deprisa de lo que habitualmente se consumía en la casa, y en sus extremos se podían ver claramente marcas de dientes, Tino optó por poner unas trampas de finísimo alambre bien disimuladas. Y cuál no fue su sorpresa cuando, al oír un día maullidos prolongados y angustiosos de un gato, se personó en el lugar de los hechos y comprobó que se trataba de Regalón. Su codicia le impidió ver el peligro y, como ocurre con todo el que es víctima de ella, había caído en la trampa, de la que estaba colgado de una pata a dos palmos del suelo. La verdad es que Regalón no se consoló al ver a Tino, sino que se enfureció aún más cuando lo vio llegar: sabía que no escaparía sin recibir su castigo. Efectivamente, Tino lo liberó de aquel tormento, pero le esperaba tal vez otro peor; pues después de introducirlo en un saco de malla, le ató la boca y lo colgó de un clavo que había en una de las vigas del techo, y allí lo tuvo durante dos días sin comer ni beber. No obstante, cada día lo visitaba varias veces para comprobar su estado, hasta que al segundo día, antes de soltarle, le echó un discurso con elevado tono en el que, con palabras sentenciosas, le dijo lo siguiente: -Si, amigo, a la vida no hemos venido a vivir del cuento, a descuidar nuestras obligaciones o dejarlas a expensas de los que, por ser más responsables, han de cargar siempre con el muerto. Tu obligación como gato es cazar ratones y para eso te pago con alojamiento y una buena alimentación. Así que, olvídate de los chorizos porque, como le decía D. Quijote a Sancho, la mie... (... pincha y lee, que no acabé) 16/04/2005EL ABUELO EL ABUELO-Hola, abuelo, como estás. -Estoy mal, hijo, no me encuentro bien. Siento como si un huracán avanzara desde los pies hacia la cabeza, que lo arrasa todo. Me temo que si prosigue avanzando, el final está próximo. -No digas eso, abuelo. -Si hijo, sí, yo me puedo equivocar, pero a ti no te puedo mentir. Sabes muy bien que tú eres mi nieto preferido, mi confidente, mi amigo del alma. Hemos hecho mucho camino juntos montando a Azabache y a Paloma. Es el mejor de los recuerdos que me llevo a la otra vida. Dame la mano, hijo, quiero pedirte que cuides mucho de ellos y les das un beso de mi parte. También quiero que le des recuerdos a los almendros, a los frutales, a los olivos, y les dices que pueden dormir quinquilos, que ya no volveré a darles más veneno para beber. ¿Pero sabes, hijo? Tú eres lo que más siento perder de éste miserable mundo. -No te preocupes, abuelo, que no te pasará nada y todo volverá a ser igual que antes. -No, hijo, no. Creo ya he bebido el último cáliz de amargura, ahora todo depende de un suspiro, de un latido del corazón, de una firma que certifique que ya no pertenezco el reino de los vivos. -Abuelo, abuelo, por favor, no te vayas. Abuelo, no te vayas, quiero decirte lo que nunca te dije. Abuelo, ¿me oyes? Quiero decirte que te quiero con toda la fuerza de mi corazón. Ya no me oye, ya no está mi abuelo, soy un miserable. Goreño 10/04/2005OJOS DELATORES OJOS DELATORES¿Por qué será que al mirarte un suspiro se me escapa, sin saber si es que matan, amor o celos de muerte? Espera que te contemple que es de noche y no te veo, y en tu mirar me recreo, porque quiero conocerte. Y mientras miro sus ojos hasta ver su corazón. en su alma veo despojos que anuncian una traición. Para mí ya brilla el día: la luz alumbra el camino que me conduce al destino de éste viaje sin guía, sin esperanza, perdido, creyendo próximo el día que con ella yo estaría y no triste y confundido. Mas, cuando llego al final, observo que estás conmigo, que como cruel enemigo me persigues sin piedad. Y aunque no estás en mi pecho, ni te siento, ni te toco, yo me estoy volviendo loco por el daño que me has hecho. Lejos, lejos, quiero verte, para no ver en tus ojos de tu alma los despojos porque no quiero quererte. Goreño 06/04/2005FÁBULA - 2 FÁBULA - 2Tino manifestaba un deseo constante de entendimiento con todo clase de animales, menos con los perros, de los que dicía que, pese a ser el mejor amigo del hombre, también suelen ponerse locos y arremeten contra sus amos. En esta ocasión venía empeñado en conseguir algo que nunca había podido lograr. Se trataba de dejar en libertad a un gorrión en el interior de la casa con intención de que regresara a la jaula para comer o beber, por su propia voluntad. Esto lo llegó a conseguir a plena satisfacción. Pero después de un largo periodo de adiestramiento, la siguiente prueba consistía en abrir las ventanas y lo dejaba volar a la calle, siempre con la esperanza de que volvería. Y aquí era donde le fallaban sus planes, porque ya lo había intentado varias veces y ninguno regresaba. Después de cada intento, la paciencia era su aliada, y desde su puesto de observación esperaba horas tratando de descubrir la razón por lo que no se decidían a volver, o eliminaba obstáculos que pudieran impedir su regreso. -¿Cuál será la clave secreta -se preguntaba Tino constantemente- para que una criatura obedezca ciegamente a otra sin sombras de recelo? -Si no me obedece ¿será por miedo, será por desprecio, será porque no encuentra a mi lado el estímulo que le pueda retener? -No, yo diría más bien -se contestaba- que todo obedece al hecho de recibir una educación adecuada desde los inicios de la vida. Y al tiempo que abría la ventana y lo dejaba en libertad, le decía resignado: -Si no vuelves, no te culpo, ni recrimino tu actitud: eso lo haría cualquier criatura que busca la libertad. Mientras tanto, su diminuta figura desaparecía de su vista. -Está claro –decía Tino- que la educación complementada con una buena dosis de disciplina, ausente de humillación, es el mejor medio para alcanzar los logros más insospechados. Después de muchas pruebas y profundas reflexiones al respecto, los gorriones le hicieron comprender que la vida es algo más: La vida es vivir con sus luces y sombras sin miedo a la libertad. La vida es capacidad de decidir por sí solo sin esperar la mirada de aprobación del otro. -Es evidente que me falta algo que nunca llegaré a lograr. Pero como tantas otras cosas en la vida -se reprochaba a sí mismo-, muchas veces es preferible renunciar a una manía, a un capricho, a un empeño; un deseo con visos de imposible, antes que malgastar nuestra vida y convertirnos en esclavos de una obsesión. Goreño 02/04/2005HERIDAS DEL AMOR HERIDAS DEL AMORComo una raya en el agua, como una marca en el tiempo, como una cruz en el aire, como un latir o un lamento, es lo que de ti me queda cuando me miro por dentro, Pero..., a pesar de olvidarte, a pesar de que el amor me impide ya recordarte, lavado y enardecido por impulso de otro amor, aunque obligado y vencido, sin quererte recordar, te llevo siempre conmigo. Por eso yo me pregunto: ¿Si enamorado no estoy, ni te quiero ni te siento, qué herida a mí me dejaste para que siga sangrando y yo no pueda cerrar, como si pasado el tiempo, hoy siguiera siendo ayer y ayer fuera este momento? Goreño 28/03/2005CONFESIÓN CONFESIÓNCuando Tino despertó de un agitado sueño después de una noche de pesadilla, no le fue agradable mirar el reloj y comprobar que ya era la hora de levantarse: se sentía un poco cansado y necesitaba algo más de reposo para comenzar el día con renovado optimismo. No obstante, como estaba enamorado de su trabajo y lo hacía con verdadero apego, casi sentía la necesidad de esbozar una sonrisa. Pero cuál no fue su sorpresa cuando pudo comprobar que era domingo y no tenía que trabajar. Así pues, se volvió a meter en la cama, y sin poder evitarlo, se le pusieron en marcha todos los mecanismos de la mente. Lo primero que empezó por preguntarse fue lo siguiente: -¿Si volvieras a nacer seguirías el mismo camino, o modificarías algunos aspectos de tu vida? -En ningún caso seguiría el mismo camino y trataría de vivir más intensamente una nueva experiencia. Y en lo que a mi vida sentimental se refiere, lo borraría todo de un plumazo, cultivaría más el amor, y lo bebería sorbo a sorbo para embriagarme cada día. -¿Has hecho algo en la vida de lo que te sientes arrepentido? -Hay muchas, muchas cosas de las que me arrepiento, pero hay una en especial: no compartir mi vida con la mujer que guarda la clave de mi felicidad. Me arrepiento de haber malgastado mucho tiempo en divagaciones y frivolidades que no me aportaron en su día otro bien que la satisfacción del momento, a costa de descuidar otros valores y enseñanzas que la vida nos ofrece y que despreciamos cuando somos jóvenes, porque no tenemos un concepto definido de la realidad. También me arrepiento de haberme dejado llevar en determinados casos por el corazón y no por el cerebro: la vida me ha enseñado lo que no se puede aprender en los libros. Y es que hay que dejar espacio al sentido común antes de tomar una decisión. Y si la decisión es muy importante, siempre hay que decidir desde una perspectiva de neutralidad y nunca como resultado de una ofuscación, miedo o resentimiento. -¿Si tuvieras que hacer una valoración de tus logros personales sobre un baremo del 1 al 10, ¿qué puntuación te pondrías? -Soy por naturaleza escéptico e insatisfecho que no me identifico definitivamente con la orientación moral de la sociedad moderna, en la que el becerro de oro se antepone a la dignidad, como si la vida fuera una competición de insultos y una juerga de poderes, para desgracia de todos. No obstante, en lo que se refiere a relaciones sociales y autoestima, me pondría un aprobado alto, el resto es la verdadera causa de mi frustración, con la agravante añadida que difícilmente podrá ser corregido, -¿Entonces se puede decir que tienes razones para dormir en paz? -Puedo dormir en paz porque no estoy en deuda moral o material con nadie, pero duermo con un ojo abierto y otro cerrado para que la dignidad no se me escape y por miedo a que pase mi amor y no me percate de su presencia. Cayetano - Goreño 24/03/2005LA PALOMA LA PALOMAViendo una paloma un día, mientras en su nido estaba, yo la miraba y pensaba sin saber qué pensaría; aunque sin saber sabía que de mí desconfiaba, sin saber que la miraba porque admirarla quería. ¿Alguien no sintió algún día desprecio o veneración contemplando a un semejante? Y yo le preguntaría: ¿Con qué justificación se produce éste contraste? Cayetano Bretones - Goreño 21/03/2005A corazón abierto A CORAZÓN ABIERTO Enfrentado al temporal, con esperanza, me hago a la mar arrastrado por el viento, y en mi pecho brota un nuevo sentimiento mientras sale el sol y llega la bonanza. He limpiado de ruindaz mi corazón, he purificado las cloacas de mi alma, he alejado la tormenta y veo la calma en la oscura noche de la sinrazón. Remolino turbador que arrebatabas a mi vida la razón de su alegría, perturbando en el Edén su sonfonía, mientras vengador y cruel te recreabas. No claudicaré al chantaje del dolor, ni oiré campanas de triunfo enloquecido, y en mi roto corazón, triste y herido, no tendrá lugar el odio vengador. Yo quisiera vivir amándote, vida. Y morir de amor: así quiero morir, si me dejaras contigo compartir el doble placer de hacerte mi querida. ¿Qué vale la vida si en penumbra vives en el pozo ciego de la incomprensión, si se oculta la impudicia y la traición en el pan envenenado que recibes? Prefiero ser libre, náufrago y sediento, perdido en la mar sin norte ni destino, que vivir seguro amarrado en el puerto en las aguas sucias de mi desatino. Cayetano Bretones 17/03/2005El poder de la conciencia EL PODER DE LA CONCIENCIAMientras paseaba por una calle periférica de la capital, me llamó la atención un pequeño rótulo perdido entre una veintena de anuncios pegados en la puerta de un establecimiento, en el que decía: “Se hacen limpiezas espirituales de negocios y personas”. Aunque seguí caminando, la curiosidad no satisfecha me retuvo y me hizo volver para estar seguro de lo que había leído, pues me suele suceder que mis pies no obedecen hasta tanto no resuelvo mis dudas: no terminaba de entender aquello de limpieza espiritual, y mucho menos, de negocios. Al fin, una vez estuve frente a la puerta y releí el rótulo deletreando su mensaje, sólo para satisfacer mi curiosidad, me decidí a entrar. Me recibió una señora de aspecto exótico, con el pelo recogido en la coronilla en forma de escoba, simulando a una cacatúa, y mi primera impresión fue la de estar ante una embaucadora convencida de que estaba prestando un gran servicio a la sociedad. -Por favor –la pregunté-, ¿me podría decir usted a qué se refiere eso de limpiar el espíritu de un negocio? Porque si ya es difícil limpiar el espíritu a las personas, el espíritu de un negocio..... es que no lo entiendo. -Pues verá –me respondió un tanto dubitativa, pensando tal vez en la doble intención de mi pregunta. -No repare en nada, señora –la dije-, más bien le pregunto porque soy comerciante y todo lo que se mueve alrededor de éste mundillo, me interesa. -Bien, pase, pase -me invitó a entrar mientras me indicaba con la mano la puerta de su despacho. Una vez sentados, frente a frente, comenzó a desgranar el secreto que, bajo su mágica dirección, conseguía liberar a cualquiera de sus remordimientos e influencias negativas. -Hasta aquí todo perfecto, señora –la interrumpí-, pero la incógnita sigue abierta y no veo que usted me indique el camino para llegar a la verdad. Insisto: quiero saber cómo se limpia el espíritu de un negocio. -Muy fácil, señor -me contestó ésta vez convencida de que sacaría tajada-, si usted tiene problemas personales, adopta prácticas ilegales, maneja dinero negro o defrauda al fisco, esa inquietud que le atormenta se traduce en la negación del éxito o del buen funcionamiento de su empresa, por lo que nosotros le sometemos a unos cursos de contenido psicológico que le mantendrá con energías renovadas cuando aprenda a disociar lo personal de lo meramente comercial. -Eso puede ser cierto, señora –la dije-, pero lo que realmente cuenta es estar en paz con la sociedad y con la justicia. -Por supuesto que sí –me contestó-, pero en la vida, como usted sabe muy bien, lo que verdaderamente nos hace sentir felices es cuando estamos en paz con nuestra conciencia. -De acuerdo, señora, ¿cuándo puedo empezar el cursillo? -Si usted lo prefiere puede comenzar mañana. Goreño 12/03/2005TU CINTURA TU CINTURAGalopando a lomos de tu cintura, cual góndola al viento yo la manejo; tus ojos son faros, mi catalejo, tus besos, brebaje de mi locura, tu risa, la lira de mi ilusión, tu pelo, las alas de mi montura, tus manos, veneno de mi cordura, tus pechos, la miel de mi tentación. Vivir yo no puedo sin tu cintura: la oigo, la siento, me empuja, me lleva, siguiendo la orden del corazón. Me muestra las rutas de mi aventura, me quita, me da, me baja, me eleva, rompiendo las leyes de la razón. Cayetano Bretones - Goreño 09/03/2005MISERIAS DEL SER HUMANO MISERIAS DEL SER HUMANOUn hombre subido en el entramado de hierro del andén de la estación de ferrocarril está a punto de arrojarse a la vía. Se lamenta de no tener trabajo y el desahucio de su vivienda por impago de la hipoteca le pone de patitas en la calle. Tampoco tiene recursos económicos para subsistir. La gente que espera la salida del tren se arremolina entre exclamaciones de asombro y piden a voces la presencia de la policía. El tiempo pasa y los nervios se adueñan de la víctima, lo que crea una situación angustiosa. De un momento a otro se espera el desenlace fatal. Por fin llegan los bomberos y después de poner una red lo rescatan sano y salvo. Un murmullo general reina en el ambiente, y un gesto de alegría ilumina los rostros de todos, salvo el de un gigante barrigudo que, casi enfurecido, se atreve a decir: -“Valiente cobarde, después de esperar una hora resulta que no de tira”. Goreño 06/03/2005YO Y EL OTROYO Y EL OTRO Como ya me viene ocurriendo con frecuencia, hoy me he levantado con el pie izquierdo. Eso pienso y diré por qué. Y lo quiero confesar para que todo el mundo sepa que soy un títere de mi otro yo. Así, como suena. Las broncas entre yo y el otro son cada día más frecuentes y más fuertes. Es una lucha por el poder muy difícil de poner en el camino del acuerdo. Cuando yo digo una cosa, el otro dice lo contrario para fastidiarme, por lo que me pregunto muchas veces: ¿quién está más majareta, ¿yo o el otro? La verdad es que nunca podré responder a esa pregunta, pero lo cierto es que todo eso me viene dando mala espina. Ya veremos en qué queda todo esto. Veamos: ésta mañana, por ejemplo, que es domingo, yo quiero seguir en la cama, porque en la cama siempre hay algo que hacer: duermes, piensas, roncas, o te tocas las anginas, pero eso es estar ocupado. Y como no me gusta hacer el vago, quiero seguir en la cama. Pero no: el otro sigue con el pim, pam, pum de todos los días festivos y se empeña en echarme a la calle. -Hay que mover el esqueleto, vago –me dice-, que mañana te costará más levantarte para ir al trabajo. No se deben romper las pautas de conducta caprichosamente. -¡A la porra las normas y las reglas, tú no entiendes nada, un día es un día –le respondo. Oye, majo, vamos a ver si nos entendemos, porque estamos condenados a entendernos, pese a que eres un compañero engorroso e incorregible, sabes muy bien que todas las mañanas, nada más me levanto, lo primero que hago son mis ejercicios de respiración y también abdominales. ¿Y qué me dices tú, eh, que me dices?, pues tú me dices que eso son chorradas, ya que tengo que ir a trabajar. Sin embargo los domingos te empeñas en tirarme de la cama. ¡Tú sabrás con qué intención! -Muy bien, mañana cuando toque el despertador yo te diré que no me levanto, porque un día es un día. -¡Pues tiene razón este miserable! –musité para mis adentros. Vale, espera un momento que ahora mismo me levanto y ves pensando mientras con qué nos desayunamos hoy. El otro yo dice: a mí me apetece unas tostadas con miel y café con leche, es lo conveniente y lo más sano para el organismo. -Miserias –digo yo. Hoy es fiesta y saltamos la valla. Quiero un almuerzo en toda regla con abundante condumio y variedad de sabores, una botella de vino, copa y puro. -¡Ya estamos! ¿Es que has olvidado que esos caprichos te pueden costar un disgusto? -¿Disgusto, por que? –le respondo preguntando. -¡Hombre!, está claro, ya sabes que cuando te pasas de la raya te da un "lerele" o te dan cagaleras. -¡Qué gracioso! –le respondo muy enfadado-, ¿por una vez que ha ocurrido ya me condenas a la esclavitud? -Bien, considerando que hoy es domingo, dejémoslo en churros y café con leche, pero sin copa ni puro –me propone. -¡Y un carajo! –le respondo- hoy te ignoro si quieres como si no quieres: no pienso obedecerte. -Muy valiente, pero deja que me ría -me responde-, mañana pasarás un día ... (... pincha y lee, que no acabé) 27/02/2005Mi amor está en la mar MI AMOR ESTÁ EN LA MARQuisiera coger las olas cargadas de caracolas y en la playa descargar, y que las ninfas dormidas de seda y oro vestidas yo pudiera despertar. Cuando estuvieran despiertas, de vigilante en las puertas al regresar a la mar, haría de centinela hasta encontrar la manera de mi amor poder hallar. No es de la tierra mi amor, descubro con gran temor, porque el corazón sentencia que si lo fuera tendría menos fuerza y fantasía presumiendo su presencia. Pero yo sigo buscando y por la mar navegando empujado por el viento, sin saber si encontraré la ninfa que a mí me dé el amor que yo presiento. Siguen pasando las horas y yo mirando las olas me atormento, hasta pensar, si es que ya me he vuelto loco o la mujer que yo invoco busca refugio en la mar. Goreño 21/02/2005EL ARTE EN LAS NUBES EL ARTE EN LAS NUBESMe asombra ver en el cielo con fondo de terciopelo un mosaico de pinturas, y cubiertas con un velo aparecen mil figuras. Hoy puedo ver en los cirros las fauces de un gran león, y asomado en un balcón, con entorchados de oro, al mismo Napoleón. Como vellones de fuego encendidos por el sol, se trasladan en un juego sin reposo ni sosiego movidos por el calor. De la nada surge un templo y otra torre se derrumba, surge un muerto de la tumba, y montado en un podenco un esqueleto se oculta. Más figuras aparecen que por cambiarse compiten, pero nunca se repiten, ni tampoco reaparecen porque el viento las derrite. En un momento, sin norma, con el ocaso y el viento, las líneas que dan la forma, hasta un santo se transforma en murciélago sediento. Y cuando el sol ya se apaga las figuras se oscurecen, se alejan o se deshacen, porque la clase se acaba y el pintor, desaparece. Cayetano Bretones 16/02/2005EL VALOR DE LA TERTULIAEL VALOR DE LA TERTULIA Hoy menaza tormenta. ¡Qué digo! Está tronando. Y las tormentas en Valencia, como sus tracas, son una prolongación de rugidos y luces como un volcán en erupción. Es uno de esos días lúgubres y tristes que anuncian tragedia, cuando el día se torna en noche y un nudo en la garganta te pone en estado de alerta esperando un trágico final; cuando la naturaleza, en fin, impone su voluntad y hace recordar al hombre que sus truculentas maniobras y guerras no la coartan para demostrar su fuerza. Esta tarde no hay paseo ni tertulia con los amigos, me quedo en casa disfrutando, en este caso, de una soledad deseada. No siento deseos de escribir ni tampoco leer: quiero ver la tele. Los programas de sobremesa de TV ya se ponen en marcha y me acomodo saboreando una taza de café, con la esperanza de pasar una tarde agradable. Conecto el canal X, y a los pocos minutos un avance informativo da cuenta de la tragedia producida por un atentado, en el que muestran unas imágenes estremecedoras que mueven el ánimo a salir a la calle gritando. Entre los muertos y heridos se encuentran varios niños desfigurados por efecto de la explosión, y los cuerpos sin vida yacen en el suelo en un charco de sangre como perros que caen fulminados por la metralla. Mi proyecto de felicidad se ve truncado y siento que las nauseas me revuelven el estómago, mientras resuenan en mi cabeza los lamentos de los infelices. Sin pensarlo dos veces me paso al canal B. Aquí me espera un reportaje de la Guerra Civil, en el que se puede ver la gente correr con su hatillo al hombro por las calles de Madrid ahuyentados por los aviones buscando un refugio donde poder esconderse. No tengo buenos recuerdos de estos acontecimientos y siento como una bofetada en pleno rostro que me obliga a cambiar nuevamente de canal. Hago zappin y me paso al C. Una pléyade de sátrapas o personajillos que circulan por las tertulias del mal llamado mundo rosa, sin peso y sin arraigo, y no pocas veces sus respectivos y ociosos retoños, se enzarzan en un debate de insultos y acusaciones tratando de hacerse ver, aunque su honor y su privacidad, la cual intentan proteger, se vea por los suelos. Me siento incómodo y me veo observado por los que están enfrente que me señalan como cómplice de ellos. No obstante, por unos momentos desciendo a esa zona oscura de nuestro cerebro que se llama subconsciente y que nos suele traicionar tan pronto le das la espalda. Pero no, hay una fuerza interior que se resiste y me aconseja desconectar si no quiero enfermar. Enseguida cambio y paso al siguiente, donde todo es un calco del canal anterior, con la diferencia que aquí hay otros figurantes que trapichean igualmente con su dignidad, como en un mercadillo, o la venden al mejor postor. A partir de ahí, tampoco habrá reparos morales para airear trapos sucios y secretos de alcoba, y donde algunos jumentos de la palabra hacen alarde de sus miserias verbales al estilo de “Gran Hermano”. Pero tenaz en la idea... (... pincha y lee, que no acabé) 13/02/2005AMORES QUE MATANAMORES QUE MATAN Salir no puedo de este laberinto que me condena a la nada, al vacío, y aun sabiendo que al infierno me desvío sigo tus huellas, con ansia, con aliento, esperando no morir sin antes verte y abrasarme con el fuego de tu boca, endulzada con la miel que me disloca, aunque me sepa a veneno de serpiente. Como pavesas que el viento desperdiga de las cenizas del fuego que me abrasa, mi corazón sube al infinito cielo, sin que nadie lo detenga o lo persiga, cual pájaro que sangrando se desplaza hasta caer fulminado de su vuelo. Cayetano Bretones 11/02/2005AMOR IMPOSIBLE AMOR IMPOSIBLE No descargues amarguras y dolores en el pozo ciego de tu incomprensión, y no pongas en mi alma tantos temores, haciendo ver que nuestro amor no existió. Yo, en cambio, te querré, te quise, te quiero. Y no hay fuerza superior que modifique o cambie el rumbo de mi frágil velero si en tu mar no navego, aunque vaya a pique. Por el camino descalzo yo te sigo y sangrando mis plantas, hasta encontrarte, sin ti yo no duermo, ni como, ni vivo, si no es que me muero cuando pueda verte. No dejes de mirarme si en el camino cruzamos; porque mi amor es fiel, eterno, y también mi cruz, mi paz, mi cruel destino, y la vida sin ti es cárcel, es infierno. Espera que me muera para buscar otro amor; porque si vivo, yo me muero, si a otro hombre yo te viera amar y besar, porque eres mi mar, mi norte, mi velero. Cayetano Bretones 07/02/2005COMPAÑEROS DE VIAJESiempre que viajo en cualquier medio de transporte público me persigue una obsesión, yo diría enfermiza obsesión, por saber o adivinar la profesión de mis compañeros de viaje. Me ha ocurrido muchas veces y no ceso en mi empeño hasta encontrar respuesta a mis dudas; aunque, en honor a la verdad, casi nadie es lo que aparenta, si no es que se nos coge con las manos en la masa. No lo puedo evitar, tan pronto me siento frente a alguien con el que debo compartir varias horas de viaje, mis ojos se convierten en microscopios y mis oídos en intuitivos espías, tratando de encontrar el cabo que me lleve al ovillo. Provoco conversaciones y comentarios que me faciliten la investigación, sin otro ánimo que dar reposo a mi mente. Durante un viaje en tren de Valencia a Madrid, destino Gijón, coincidió que tres pasajeros (dos señores y una señora) llevaban el mismo destino, por lo que hubo tiempo de conocer varios aspectos de nuestras respectivas vidas, pero en lo que a la profesión se refiere, no encontraba satisfacción a mis deseos. Como siempre, comencé la pesquisa tratando de encontrar algún indicio en los gestos, en los movimientos y en sus modos de hablar. Mientras miraba al señor más próximo, me decía a sí mismo: de ninguna manera responden sus modales a lo que estoy pensando, porque yo persistía en la idea de que era un alto funcionario de la banca. Pero no, un funcionario de banca es más prolífico en sus expresiones, es más carismático y envolvente, como si nos quisiera embaucar en algún proyecto y una vez conseguida su rentabilidad nos vuelve la espalda. Vale, tampoco es eso: también hay banqueros honestos –me reprocha a sí mismo. Por su forma de hablar también encontré algún atropello a la gramática en lo que se refiere a giros verbales y modismos mal empleados. Lucía valiosa sortija en el dedo anular izquierdo y reloj de oro, manos y uñas bien cuidadas y sin el menor vestigio de callosidades por efecto del trabajo, es decir, terminé por convencerme que era un enchufado camino de convertirse en un proyecto de nuevo rico y defensor de la globalización, pero a lo basto. El otro acompañero era un hombre de tez pálida, de mediana edad, educado y poco dado a la conversación banal y frívola. Sus intervenciones eran más bien para puntualizar y matizar conceptos que para exponer un tema y someterlo a la opinión de los demás. Siempre se expresaba en un lenguaje académico y culto que ponía de manifiesto que era un licenciado, ¡vaya usted a saber en qué rama del saber! Su mirada, a través de sus lentes, era profunda, y sus gestos congelados no se inmutaban ante la sorpresa o el prolongado silencio. No había más que ver sus manos, de dedos largos y afilados, para pensar que estaba ante un pianista o un cirujano. Sí, esos dedos son los que sacan el hígado o el corazón a los enfermos y los manejan como manejan los matarifes las entrañas de un cerdo. Seguro que no se inmutaría si me viera con las tripas fuer... (... pincha y lee, que no acabé) 04/02/2005FORMAS DE VERFORMAS DE VER Hay mil formas de observar la misma puesta de sol: los ojos ven el color, el corazón la belleza, y si feliz la grandeza o si triste, un nubarrón. Varios criterios persisten al contemplar la belleza, porque el amor es flaqueza y la pasión lo reviste de algo que, hasta ni existe, o de una falsa grandeza. Hay varias formas de ver el derecho y el deber: hay quien sólo ve el derecho porque lo juzga al revés, o el derecho no es tal hecho si el que lo juzga no es juez. Hay diferencias notables entre ser rico o mendigo. Pero hay ricos miserables y mendigos honorables, porque el talento, yo digo, del dinero no es amigo. Celos, desengaño, amor, tres causas para el dolor. El amor, porque se ama, los celos, porque se duda, desengaño, porque abrasa, y los tres juntos, rencor. Cayetano Bretones 25/01/2005COMO YO QUISIERA SERCOMO YO QUISIERA SER Si armonizar pudiera mis virtudes para ser como yo quisiera ser, aunque fuera con mil vicisitudes, sin ánimo de gloria poseer, seguro que sería lo que no soy y alejaría de mí, lo que ya es. Mas, como todo sale del tintero, la pluma se emborracha y se desliza y me transformo al fin en lo que quiero. Así, ¿qué ver del niño que no sea su ingenuidad y cándida inocencia que osado y atrevido se recrea llevado por la duda y la impaciencia? De la mujer, su facultad de madre, del anciano, templanza y experiencia, del joven, su arrogancia y su donaire, del preso, su resignada paciencia, del ladrón, su temeraria osadía, del rico, su avaricia y su indolencia, del pobre, su astucia para vivir, del héroe, su arrojo y su valentía, del cobarde, exacerbada prudencia, del santo, su ejemplar comportamiento, del tirano, su frialdad e imprudencia. Sin más, de toda condición humana, por aberrante y perversa que sea, una luz se filtra por su ventana, que sin ser muy brillante o no se vea, siempre dejará una huella visible que el ajeno valora o se recrea. Y cuando me veo listo para andar y señalo en la vida mi sendero, es mucho a lo que debo renunciar, a pesar de haberme hecho como quiero: vana ilusión y desquiciado empeño aunque el proyecto salga del tintero. Cayetano Bretones EL ENCUENTRO 2ª parteEL ENCUENTRO 2ª parte Es indudable que la desgracia se había pegado a él como una lapa y se cebaba de su sangre cada día y cada minuto de su vida, como lo demuestra el hecho que tampoco en esta ocasión encontró la paz y un mínimo de felicidad; pues apenas había pasado un año, la dolencia de su pierna izquierda se fue agravando progresivamente, hasta que debido a un proceso infeccioso, como consecuencia de su deficiente riego sanguíneo, derivó finalmente en un foco gangrenoso que precipitó la amputación de la pierna izquierda por encima de la rodilla, con posible riesgo de contagio en la pierna derecha, como así fue, porque en el corto espacio de dos años ya se movía en una silla de ruedas con las dos piernas amputadas. Aquella situación me colocó en una difícil encrucijada: por un lado me encontré con una responsabilidad que asumí gustoso por el lazo de amistad que nos unía, pero a la vez dudaba de poder cumplir si me flaquearan las fuerzas o no encontraba apoyo en alguien que se interesara también por su situación. Como suele ocurrir en estos casos, inclusive entre parientes cercanos y también entre hermanos, el rechazo a los problemas u otros intereses terminan primando muchas veces sobre los sentimientos y yo, en este sentido, todavía no había tenido necesidad de ponerme a prueba. Por otro lado, era una obligación que podía eludir si así lo prefería sin un mínimo de responsabilidad, pero no así de remordimiento: abandonarle era tanto como dejarle morir encerrado bajo llave, y eso es algo que mi conciencia jamás me lo hubiera permitido. Por esta razón, durante el proceso de su larga enfermedad, bien en el hospital, bien posteriormente durante largos paseos, nuestra relación de amistad siguió su curso con absoluta normalidad, aunque teñida ya con tintes de mayor tristeza y desaliento. Y cuando yo empezaba a pensar que lo sabía casi todo de su pasado, un día, al despedirnos, me dijo en tono misterioso: -Mañana no faltes a la cita que tengo algo para ti. No puedo negar que quedé un tanto intrigado, pero, sospechando que se trataba de una de sus acostumbradas bromas, pues aún había lugar en su corazón para chanzas y pitorreos, no tardé en olvidarme de su ofrecimiento. Efectivamente, coincidiendo con el fin de semana, cuando a otro día acudí puntualmente a la cita me recibió más triste de lo habitual, y con un lacónico discurso, con los ojos enrojecidos a punto de llorar, me hizo entrega de una carpeta a la vez que me decía: -Como sé que voy a morir pronto, ahí tienes mi auténtico pasado, ábrela y contempla lo que hay en ella; espero lo leas, lo ordenes y quiera Dios que algún día pueda ver la luz. Confío en ti. Llevado de ese innato deseo de todo ser humano de meter las narices en lo desconocido, mentiría si digo que no me sentí tentado en aquel mismo momento a marcharme para ver el contenido de la carpeta. No en vano pasé toda la tarde inquieto y obsesivamente pensativo intentando averiguar qué sorpresa me ... (... pincha y lee, que no acabé) 24/01/2005EL ENCUENTRO Iº parteEL ENCUENTRO Iª PARTE Era una tarde gris y lluviosa del mes de octubre, cuando las tormentas suelen desatar su violencia con atronadores estampidos y la lluvia, impulsada por la gota fría, cae a cántaros cuando menos lo esperas en esta tierra generosa de Valencia. Los transeúntes corrían precipitadamente ahuyentados por el fuerte vendaval para guarecerse en portales, tiendas y cornisas. Yo vine a resguardarme de la lluvia bajo la marquesina de una tienda de comestibles, justo enfrente de una parada de autobús. La tarde se hacía cada vez más oscura, la lluvia arreciaba y los coches que circulaban lo hacían a baja velocidad y con las luces encendidas, formando sobre cada una de sus ruedas en forma de abanico una cortina de agua. Era uno de esos momentos patéticos que la naturaleza anuncia tragedia, o que podemos ser testigos de algo extraordinario; porque las tormentas en Valencia, cuando se producen, suelen ser como sus tracas, una prolongación de rugidos y luces como un volcán en erupción. Los autobuses se acercaban a la parada con suma lentitud y, a través de los cristales, empañados por un sutil velo de vapor, se veían casi vacíos. En uno de ellos, cuando se paró frente a mí, vi descender a un hombre embutido en una gabardina que se apoyaba en un bastón y con gorra azul de corte marinero. La lentitud de sus movimientos y la dificultad con que bajaba el alto escalón movió mi ánimo a ayudarle a descender. Por su aspecto pude adivinar que bajo aquélla gorra se ocultaba una cabeza atormentada, sin que por ello llamara a compasión, pues iba decorosamente vestido y con cierto aire honorable que lo dignificaba. La lluvia se hacía por momentos más densa y las calles, prácticamente intransitables, empezaban a convertirse en auténticos ríos amenazando inundar la acera donde nos encontrábamos. Pero su parquedad en palabras y mi innato reparo a conectar con quien no conozco, hicieron posible que durante unos minutos apenas se cruzaran las palabras precisas para comentar la gravedad del momento y las desastrosas consecuencias que producen estos fenómenos atmosféricos por estas latitudes. Finalmente, debido a la duración y violencia de la tormenta, terminó por romperse nuestra cortedad, lo que permitió que se iniciara el diálogo abierto, y con él se desvelara el secreto. Es evidente que de no haber sido a través de la palabra, pese a que sólo habían transcurrido seis años, los estragos que en su persona habían causado la enfermedad, seguro que esta vez no le hubiera reconocido. Por otro lado, el hecho de que yo llevara un gorro amoldable de plástico para protegerme de la lluvia, no favoreció nada las cosas, lo que motivó que ambos dudáramos de nuestra verdadera identidad; aunque durante el desarrollo de la conversación nos fuimos rescatando del pasado hasta que terminamos viéndonos más o menos como éramos. Cuando amainó la tormenta y por fin pudimos caminar, una vez sentados tranquilamente mientras tomábamos café... (... pincha y lee, que no acabé) 22/01/2005MARCADO POR LA TRAICIÓN MARCADO POR LA TRAICIÓNLlevo en la espalda un puñal clavado por la traición, no sé qué me duele más, la herida o el corazón. Y aunque mi herida no cierra esperando tu perdón, tu ausencia ya no me aterra, que mi herida esté sangrando o que me trague la tierra, pero seguiré luchando hasta que se haga la luz, aunque me muera esperando. Tan confundido me siento que ya no sé quien soy yo, si luz, si sombra o si viento, o tal vez un impostor, pero siempre fui sincero porque nunca fui traidor. Si para mi alivio fuera capaz de odio engendrar, y mi corazón pudiera con el desprecio medrar, herida ya no tendría, pero nunca supe odiar. Si el odio fue tu aliado y el desprecio tu señor, sierva de los dos has sido y verdugo del amor. Por eso, si me lamento, con el dolor del herido, no es por el dolor que siento, ni porque estoy afligido, sino más vivo y despierto; porque al fin he comprendido que no se puede vivir con un puñal en la espalda y el corazón malherido. Goreño |
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